miércoles, 26 de octubre de 2011

Encontrarse a uno mismo

“Encontrarse a uno mismo”. ¿es un tópico?¿una frase hecha?¿qué quiere decir “encontrarse a uno mismo”?¿Acaso no nos conocemos? Después e todo, ¡llevamos toda nuestra vida con nosotros mismos!

De niños, todos somos soñadores. Vivimos de ilusiones puras, porque nada es imposible. El futuro entero está a nuestros pies y en nuestra pequeña mente cabe todo. No podemos concebir que algo sea inalcanzable… hay tiempo para todo.

Pero el tiempo pasa. Vamos creciendo y amoldándonos a lo que nos rodea. A nuestra vida, a nuestros estudios, al trabajo, amigos, familia… Muchas veces ni siquiera tenemos tiempo para pensar lo que estamos dejando atrás, para reflexionar si hay alguna parte de nosotros mismos que estamos olvidando, que estamos dejando que el paso de los años lo entierren, en lugar de luchar por ello. Es simplemente inercia. Como cuándo hace mucho que no ves a un amigo, y de pronto, un día te acuerdas de él y piensas “¡parece que fue ayer!¿cómo es posible que hayan pasado ya 10 años?”

Por eso “encontrarse a uno mismo” no es fácil. Hay que buscar dentro, en la profundidad, y lo más difícil, es encontrar el camino.

Hasta que un día, un inocente comentario, puede que de alguien especial, se te clava tan hondo que remueve todos los cimientos de tu existencia. ¿Cómo puede una frase sencilla producir tal efecto? Hay palabras que llegan directamente a ese “uno mismo” que habíamos olvidado, y en un torbellino de sensaciones, sacan a la luz esa ilusión de la infancia. Y puede que ese día, tu vida cambie para siempre…

jueves, 20 de octubre de 2011

El 15M en Edimburgo

Recuerdo con mucho cariño mis días en Edimburgo. Uno de los hechos que recuerdo con particular emoción, es el impacto que tuvo el 15M. Apenas unas semanas antes había tenido una conversación telefónica de esas reivindicativas con mi madre. Ella se acababa de leer el libro “Indignaos”, de Stephane Hessel y se preguntaba porqué en esta sociedad de la “caja tonta” y el mando a distancia toleramos todo lo que los políticos nos hagan sin siquiera alzar la voz (¿quién dijo que con la edad uno se vuelve más conservador?).


Pocos días después leo en Internet, con emoción, que el pueblo ha despertado. A partir de ese momento no pude desconectar de la red y de todas las noticias que me llegaban acerca del movimiento 15M. Y la respuesta escocesa no se hizo esperar. Al igual que en decenas de países, los españoles en Edimburgo se empezaron a mover. Apareció un grupo de facebook llamado “ENDinG BurGuEseS” y se organizó así una manifestación, al día siguiente, enfrente de la embajada española. Personalmente me sentí muy orgullosa al ver un grupo tan numeroso de gente luchando por la causa, a pesar de estar lejos de nuestro país. No olvidemos que muchos de los que allí están es porque han emigrado a Reino Unido en busca de un trabajo que no encontraban en España.


Pero eso fue sólo el principio. Paralelamente a lo que estaba sucediendo en España se empezaron a organizar asambleas, actividades de protesta e incluso manifestaciones semanales. El movimiento se hizo eco y pronto se nos unieron griegos e incluso escoceses, que nos veían como un ejemplo a seguir.

A pesar de todo esto, recuerdo que me sentí fuera de lugar. Mi voz estaba allí, pero mi corazón estaba en Sol. Creo que todos nos sentíamos un poco así, y por eso hicimos todo lo que pudimos para que se nos oyera incluso estando en Edimburgo. Yo me volví a España hace un mes, pero hasta donde yo sé, el 15M sigue vivo también en Escocia.